Pocas veces me he sentido más orgulloso de ser un servidor público que en estos días post terremoto. Pasada la primera avalancha de imágenes tristes (muerte y destrucción) y vergonzosas (saqueos, abusos y descoordinaciones), empieza a surgir lo invisible a los ojos. Miles de testimonios de héroes y heroínas anónimas
(Leer más)









Comentarios recientes
hace 1 día
hace 1 día
hace una semana
hace una semana
hace una semana